Columna de opinión Con Doble M

En Costa Rica la población adulta mayor llega a casi el 10 por ciento y la demografía de la vejez dicta una realidad poco halagadora en el sentido del impacto del envejecimiento mundial: la reconocida pirámide de población parece más una copa rebosante que una figura geométrica. Alertando la necesidad de políticas de protección a favor de las personas adultas mayores, porque el envejecimiento causará impactos en lo político, lo social y económico de los países.

Pirámide poblacional con fines ilustrativos

Sumando a esto, para nadie es un secreto que la figura de la persona adulta mayor ya no goza del respeto de hace muchos años. Esa lejanía hacia el mayor y el culto a la belleza pueden estar arrastrando a muchos en la sociedad a abandonar a sus abuelos o padres de familia.

Valor. Por eso reviste de importancia el Tercer foro desarrollado por el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM) “Por una Vida sin Maltrato” que se realiza en el marco de la celebración del Día Mundial de la Toma de Conciencia contra el Abuso y Maltrato a la Vejez y del Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia hacia las Personas Adultas Mayores.

Este año el tema se enfocará en la Convención sobre los derechos de las persona adultas mayores asunto que se trabaja y de los cuales Costa Rica tiene mucho que aportar en base a sus experiencias. Sin dejar de lado, la Ley 7935, Ley Integral de la Persona Adulta Mayor, que celebra trece años de ser ley de la República.

Pese a tan valioso instrumento jurídico, lastimosamente muchas de las premisas expresadas en la ley en la realidad son letra muerta por la gran cantidad de violaciones de derechos humanos que se ven día a día para este grupo en situación de vulnerabilidad. Una muestra: el aumento de la violencia en los mayores física, psicológica o patrimonial.

Terror en la vejez. Algunos de estos casos se refieren a la situación de personas que se encuentran subsistiendo en condiciones precarias e indignas para cualquier ser humano. Defensoría de los Habitantes ha señalado año con año esos crímenes que están acabando con nuestros hombres y mujeres.

La legislación existe pero no es garantía de respeto de derechos para los adultos mayores. El problema que hay no es la ley sino la poca capacidad de acción que se les da a los individuos mayores para exigir sus derechos y la falta de conocimiento de la mayoría de sus conciudadanos de tales derechos.

Cabe también señalar que se deriva de esta ley una preocupación proteccionista para ese grupo poblacional, donde se regulan aspectos de salud, de cuido, pero no el del rescate de la persona íntegra que aún puede participar de la vida cultural y social cotidiana, de alternativas para cuando ya se superan los sesenta años y aún pesan sobre los adultos mayores responsabilidades de otros o de su propia sobrevivencia.

Parece que tenemos miedo a envejecer…

Derechos de papel. Una vez más, se aprecia cómo en derechos humanos, la ley no lo es todo y mucho menos suficiente para la realidad social y económica de países como el nuestro. Lo anterior puede documentarse con informaciones de noticias que señalan el grave sufrimiento que atraviesan los adultos mayores.

Otro punto importante es destacar que a la luz de la creación de la ley instituciones encargadas por velar por la promoción y la protección del adulto mayor han hecho conciencia sobre su importancia en la sociedad.

De este modo, la organización de estos foros permite promover en la sociedad costarricense la conciencia social y política sobre el abuso y el maltrato a las personas adultas mayores para generar espacios de participación y reflexión al respecto. Porque definitivamente, aquí no estamos para pensar desde lo impuesto sino desde la indignación del otro que por ser persona adulta mayor ha quedado fuera del contrato: uno que debería abogar por los derechos humanos de esos humanos derechos. Mañana podrías ser vos…

Por: Marlon Mora

* Fotografias: con fines ilustrativos