Perro de Hule amordazado…

De eso y más…

Hola. Saludos cordiales a todos mis amigos, amigas. Para los que no me recuerdan soy Perro de Hule.Un ciudadano más que vive del otro lado de la acera y que muchas veces pide comida más para sobrevivir, que para alimentarse.
Aunque debo reconocer que la ausencia de este perrodurante varios meses de  la ciudad se debe a que decidí refugiarme en la ruralidad, en una finca abandonada donde puedo producir tranquilo las cositas que me como y tratar de ser feliz con mi familia.
Pero como bien saben mi pasión por los medios sociales es del día a día. Y una noticia me alertó de lo que pasaba allá abajo donde los gobierna la Doña y no digo nombres, porque ahora puedo ser víctima y caer en la cárcel por decir la verdad: hay una ley que tapa las bocas ¿verdad? Estoy amordazado. 
Cuenta la historia que alcancé a leer en twitterque por un periodo triste Costa Rica vivió la duda, el temor y la liberación pero nacional, de una ala que no es la oficionalista aunque gobierna. La lucha de candidatos de otros partidos pide alianza aunque el pueblo en las encuestas está decepcionado de la democracia y expectante a la necesidad de un líder autoritario.
Los sucesos más recientes son los siguientes: como los enredos de gobierno son tantos la Señora descuidó su puente “provisional” y por poco acaba en una peor desgracia. Su atención fue mínima porque los que pasan por ese bailey son perros igual a mí, seguramente.
Días después mando a sus más mal-amansados servidores a poner a orden y sí que lo lograron: el saldo de la golpiza registra hasta a los hacedores de leyes. Todo aquello fue registrado por televisión, pero queda claro que la desatención a la ciudadanía se debe a que son también perros callejeros. Me pregunto sin defender a los policías, ni a los manifestantes; si les hubiese aplicado la misma dosis a unos maleantes de esos con atestados en una calle de pueblo peligroso -fijo que no-. Su especialidad podríamos catalogarla como “gorreros”. 
Más recientemente, en pleno día de la democracia se dejó publicar una Ley Mordaza,que impide el ejercicio de la libertad de expresión. ¿Quién se hubiese imaginado una Costa Rica, donde ni yo, un Perro de Hule, luchador podría vivir tranquilo al decir lo que piensa o peor aún investigar cuanta chanchada hacen las élites? Y eso que vivimos en el país más feliz del mundo.
Sin ánimos de irme para allá abajo escribo esta pequeña reflexión porque son muchas las cartas, los facebookasos que le he dado, los tweets que sistemáticamente manifiestan mi indignación y a pesar de todo no recibo respuesta de la Doña. Esta semana aproveché para publicar este artículo porque un buen amigo cumplió 25 años de ser un artista y entonces me vine a la fiesta; camuflado entre expresidentes, aunque eso uno ya no lo presume, ni lo dice, sabrán ustedes porqué.
Es una lástima que antes podíamos identificar fácilmente a los malos de los buenos. Sin embargo, en la actualidad entre los buenos no se sabe quiénes son los malos. Hay unos de cuello blanco y con corbata, pero también hay unos a los cuales se les ve como santas palomas. Qué doloroso ver a mi país joderse, qué doloroso ver a mi perritos sin futuro…