El periodismo de calidad nunca se va a acabar

En la actualidad la comunicación social se ha visto sacudida por una necesidad extrema de las nuevas tecnologías, la innovación y la creatividad de quienes hacen el periodismo posible. Ante este escenario la realidad de los medios de comunicación se ha visto abatida por una caída en la publicidad, que afecta profundamente el andamiaje en la forma tradicional del funcionamiento de la prensa escrita, digital, radiofónica y televisiva. La aparición de los medios sociales se han llevado parte de la publicidad y los eventos han sido una forma de evitar publicitarse también.

La crisis económica, los cierres de medios de comunicación, el cese de periodistas, camarógrafos, editores, diseñadores, fotógrafos, productores audiovisuales, comunicadores y sumando a esto las altas facturas de esas profesiones en las universidades parece condenar algunos a señalar con preocupación la proliferación de más periodistas.

Recientemente, la doctora en ciencias económicas y empresariales de la Universidad de Navarra, España; la profesora Sandra Sieber hablaba del futuro del negocio de los medios de comunicación poniendo como ejemplo la compra de Jeff Bezos al periódico The Washington Post. ¿Acaso uno invierte en un mal negocio? ¿Merece la pena en estos tiempos ponerle monedas blancas al periodismo?

Por eso es necesario saber quién es Jeffrey Preston conocido como Jeff Bezos, quién nació en el año 1964 y es un empresario estadounidense de la tecnología que ha jugado un papel en el crecimiento del comercio electrónico como el fundador y director ejecutivo (CEO) de Amazon.

Si bien es cierto las audiencias apetitosas por la información en papel escasean cada vez más; Bezos nos da una lección en plena crisis al invertir en lo que no se pensaría como un potente negocio.

Bendita credibilidad

La respuesta en opinión de la especialista española radica que en el futuro los usuarios sólo cederán su información privada a las entidades, que les ofrezcan máxima confianza y la credibilidad de un medio como este es un buen foco de atracción sin lugar a dudas. Con acciones como estas no cabe duda que la clave es recopilar datos de calidad y saber gestionarlos bien.

No deberíamos ver con extrañeza esa idea de algunos de querer matar el periodismo a punta de mordiscos de mamut; donde el auge de las redes sofocan ese oficio ahora puesto en retos globales por esa acumulación clicks -que potencia likes y retweets- o bien con la llamada viralidad, que enarbola el ego de quién es sujeto de tremenda ovación de alegría.

Esto iría contra todo lo que nos enseñaron en la universidad donde el tamizaje del conocimiento necesita de una información de calidad. Ya lo dijo Giannina Segnini, periodista de datos y profesora de la Universidad de Columbia, cuando destaca la noticia que le podemos ver todas las costuras para que al final la credibilidad del dato haga de la información una valiosa para la sociedad.

El otro caso: New York Times

Todo esto asociado a la credibilidad ha sido de las decisiones más importantes tomadas por el New York Times, que apostó a invertir en el mejor periodismo encadenado a la fidelidad de su público, quienes garantizarían el apoyo a sus proyectos -publicado de este modo: “Our Path Forward”-.

Con esa bala de cañón ha superado el millón de suscriptores en su edición digital todo un récord en estos tiempos. Y como si fuese poco sus noticias son las más comentadas en redes sociales y las más compartidas de todo internet.

De este modo, el negocio de la información no puede olvidar nunca el periodismo potente, de calidad, bien trabajado, rudo en la agenda política, capaz de impactar a la sociedad con argumentos fiables, sin temores y agiles para la ciudadanía.

Ven: la noticia dura, pura y ruda también vende. El reto de los negocios estará en saberse pensar ante un paradigma, que nunca volverá. Por ello, el cambio es la tarea urgente: el negocio impostergable.

thumb_IMG_0192_1024