Cuando la ausencia habla…

Andrea Alvarado cuando ganó el Premio Nacional Angela Acuña

En el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres se nos presenta un documental potente donde la herencia la dejan quienes ya no están.
Anclado en la trayectoria en el abordaje de las perspectiva de género que tiene Radio Internacional Feminista: Andrea Alvarado, académica, investigadora y productora audiovisual de la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó este documental que se presentará este 25 de noviembre a las 6:00 PM en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH).
Este es trabajo de comunicación feminista que cuenta la historia de ocho jóvenes brutalmente asesinadas en un campo algodonero en Ciudad Juárez, una peligrosa ciudad fronteriza al norte de México. En noviembre del 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos  condenó al Estado mexicano por violar derechos humanos en los casos de feminicidio sucedidos en contra de Esmeralda Herrera Monreal, Laura Berenice Ramos Monárrez y Claudia Ivette González, dos de ellas menores de edad, y por la violencia estatal ejercida en contra de sus familiares. 
Para ello, el documental profundiza en los hechos que hicieron de estos asesinatos un caso paradigmático, no sólo porque ejemplifica la terrible situación de las mujeres ante la violencia sino porque muestra cómo el proceso judicial fue viciado y cómo el gobierno no cumplió con su obligación de prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres. La sentencia detalla la responsabilidad internacional de México y es una potente herramienta para quienes estudian el garantismo de los derechos humanos. 
Con la fuerza de los testimonios y la cercanía de un lente respetuoso de las víctimas la madre de una de las jóvenes asesinadas, Irma, nos cuenta su historia desde la desaparición de Esmeralda hasta desembocar en la explicación del proceso en el Sistema Interamericano de protección de derechos humanos. “Este documental es parte de la justicia para las muertes de Juaréz y para con sus familias”, recordó Alvarado destacada periodista. 

Este trabajo audiovisual nos hace memoria de una clara violación a los derechos humanos de las mujeres. Pero también muestra una lucha emprendida ante el Sistema de Protección que logró reivindicar la herencia de las ausentes. En una sentencia conocida como Campo Algodonero encontramos una herramienta útil en la defensa de los derechos de las mujeres en todo el mundo.

Femicidios se intensifican en Mesoamérica

Conferencia de prensa de expertos en Misión Internacional Honduras

· Nicaragua, Honduras y México son los primeros países estudiados
· Se elaborará un informe de atención donde se dará seguimiento al compromiso de los Estados
Por el “Acceso de las mujeres a la justicia” en Misión Internacional con organizaciones de derechos humanos, incluido el Instituto Latinoamericano de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (ILANUD) se abordó la situación del femicidio y el grave incremento que ha tenido en Mesoamérica: entre los países estudiados en esta primera parte se encontraron Nicaragua, Honduras y México; en una segunda parte serán El Salvador y Guatemala. Esta misión permitirá elaborar un informe que se redactará en los próximos días y se presentará ante el Comité de Derechos Humanos.
La misión llevó el objetivo de promover la prevención, sanción y erradicación de esta problemática en la región. En Honduras en los últimos dos años han muerto 768 mujeres por razón de género (feminicidio) y del 2002-2010 la suma llega a 1379. Inclusive, el fin de semana mataron cuatro en un solo día, pero lo usual es que muera una mujer todos los días.
La violencia contra la mujer tiene múltiples manifestaciones y debemos tener comprensión de ellas para poner fin a esa bofetada a los derechos humanos: violencia doméstica, violencia intrafamiliar, mujeres hostigadas y abusadas sexualmente, mutiladas, maltratadas y torturadas.
IMPUNIDAD. Por ello, a viva voz la misión permitió escuchar a madres, tías, abuelas y parientes que con lágrimas en los ojos revelaron cómo fueron muertas sus parientes con toda la mala saña, que podría tener un pervertido lleno de aberraciones. De mano de cuchillos, revólveres, machetes y palos fueron muertas cientos de víctimas mientras sus familias esperan dar paz a sus restos, pero la regla dice que a pesar de tenerles identificados a los agresores las autoridades no hacen nada. Con esto el mensaje es de total impunidad.
Ante este panorama, vale destacar la valiente voz de muchas mujeres como Gladys Lanza, feminista de gran reputación y promotora de derechos humanos, quién ha vociferado sus indignaciones y ha vivenciado en carne propia lo que significa ser mujer en Honduras. Así, sus esperanzas están cifradas en la comunidad internacional y en el sistema interamericano de derechos humanos, porque ya su pueblo no la escucha.
En honor a la verdad Honduras cuenta con una potente ley contra la Violencia Doméstica, pero ese instrumento está incompleto sin la voluntad política necesaria que permita cambiar las mentalidades discriminatorias contra la mujer. Malas prácticas judiciales como que la denunciada debe llevar la notificación a su propio agresor, la insensibilidad del sistema cuando el que toma la denuncia le recomienda volver con el marido / pareja o llegar a una conciliación (a pesar de las agresiones sistemáticas) y la falta de compromiso del Estado hondureño marcan un norte para las mujeres. Todo por falta de una protección y un acompañamiento para las víctimas, donde el amparo jurídico, las políticas públicas y la violencia sistemática en contra de ese sector de la población manifiesta un mensaje muy claro para los agresores: ¡acá todo se vale!
LEGISLACION INTERNACIONAL. Es así como el Estado hondureño incumple con sus obligaciones internacionales como las contraídas en la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Convención de Belém do Pará).
Sin embargo, recientemente el Estado de Honduras, ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el marco del Examen Periódico Universal, reconoció la alta criminalidad y violencia en el país. Por ello, se comprometió a ejecutar un Plan de Acción para la protección de los derechos humanos.
Como Misión Internacional se hace un llamado al Estado de Honduras y a sus instituciones a cumplir con dichas obligaciones, recomendando, que para ello es necesario adoptar acciones afirmativas que permitan a las mujeres encontrarse en un nivel menos desigual al actual. El Estado debe buscar el equilibrio entre mujeres y hombres para poder hablar de un efectivo respeto y garantía de los derechos humanos de las mujeres.
COMPROMISO. A la luz de la importancia de los derechos humanos a nivel regional la misión estará vigilante de la aplicación, revisión y sistematización de este Plan de Acción en Derechos Humanos al que se comprometió el Estado hondureño. Hoy como comunidad internacional tenemos un deber pendiente y Honduras es uno de ellos. Ya más adelante nos espera Haití y muchos más en la lista ¿Tendremos capacidad para indignarnos?
Con medios de comunicación locales Hondureños
Dr. Marlon Mora

Miembro de la Misión Internacional Honduras

Especialista en Derechos Humanos de las Mujeres

Situación en Honduras
Visitación Padilla
Gladys Lanza