Solidaridad para mis colegas


Despidos han tocado la puerta de colegas  periodistas y quisiera con algunas reflexiones manifestarles mi solidaridad, pero también hacer con respeto una mirada crítica ante esos medios de comunicación, que decidieron aplicar la desvinculación como lo más práctico y sencillo. Entiendo como lo han justificado en sus comunicados de prensa su derecho de asomar la nariz hacia lo que ellos mismos justifican como desarrollo.
Ante esa realidad periodistas de pesohan dejado en estos días tal vez uno de los medios de comunicación más potentes del país -vía subscripciones- porque todos sabemos que el medio que más se vende a pregón: es otro. Así en plena navidad el desempleo se ha apoderado al camerino de la comunicación: asunto que me preocupa por la condición de vulnerabilidad en la que caen esos comunicadores y periodistas.
Siempre perder un trabajo es un asunto difícil de afrontar sino que lo digan esos protagonistas a viva voz. Estoy seguro que un patrono bien organizado y con tantos años en el periodismo hará bien las cosas respetando los derechos laborales de cada uno de sus empleados. En todo caso estaré vigilante y al tanto por el bien de nuestra gente. Creo que merece la pena.

Por eso hoy me solidarizo con compañeros, colegas y personas que aunque no conozco comprendo el difícil momento que atraviesan; a propósito de lo que significa trabajar donde uno es feliz y además le va bien. El despido y la pérdida de la estabilidad laboral es materia compleja, pero también cuando a eso se suma el prestigio de años de experiencia y el cotizarse en el mercado como un periodista de altos quilates.
Las posibles respuestas ante la búsqueda de nuevos cuadros se debe a la novedad periodística con características “especiales”. Tal parece que para ser periodista debe tomar el reporte de la noticia, llevar al hombro la cámara para hacer de fotoperiodista, contar con la versión en video de la historia, escribir en 120 caracteres para twittear una idea de lo sucedido y potenciar en medios sociales facebookeando el hecho y posiblemente me quedo corto. Porque también hay en el camino que inventarse la infografía y registrar en un discurso sencillo para la audiencia lo vivido con total objetividad. Entonces, ya sabemos que de buenas a primeras hacer noticia implica también ser un periodista 2.0 o como diría un amigo “ahora tenemos que ser soyla sino estamos jodidos”.
Dicen que los periodistas somos notarios de la esperanza pública y que la marca de un medio es su cabecera; más las marcas personales son esos periodistas que yo conozco y que vos también conocés y que constituyen un medio con nombre incluido.
Así que en esta navidad en solidaridad a mis colegas les recuerdo que los medios tienen su razón de ser en las audiencias. Pero a la mitad están quienes le dan vida a esa comunicación y son su respaldo en guardias de noches sin fin, en madrugadas de cumpleaños, cuando muchos huyen del epicentro ellos se encaminan a la noticia y hoy por hoy muchos le extrañaremos su pluma día a día porque son también razón de ser de los medios: los periodistas. Fuerza muchachos. Espero la academia aproveche esa experiencia para continuar con el legado de la comunicación y el periodismo sano: formar ciudadanos críticos…