GPS quiere presentar su ideas

DEBATE COLPER
Hace varios meses hice público mi interés de tener un debate en el Colegio de Periodistas y Profesionales en Comunicación (Colper) como Candidato aspirante a la Presidencia por el Partido Generación Proactiva Solidaria (GPS).  Lo dije en mis medios sociales y por respeto a los colegiados he insistido, inclusive en la primera convocatoria del Tribunal Electoral Interno (TEI) respondí afirmativamente aunque no se pudo por falta de voluntad del otro partido.  
Si en la casa de la libertad de expresión no quieren mostrar sus ideas y exponer su proyecto es una decisión, pero a los profesionales en comunicación no se les engaña con discursos reciclados  de fuerza mayor.

Mi voluntad por mostrar nuestras ideas siguen en pie: somos una generación proactiva solidaria #GPS no se confunda.

Turismo médico


                                                          Debate entre dos colegas
Por: Marlon Mora

Turismo azul surca cielos ticos
Quisiera unirme a la iniciativa de temas sugeridos, que brinda la comunidad de ticoblogger y con todo respeto este es mi post.
¿Qué dirían en un debate dos estudiantes?  Uno de relaciones internacionales de una universidad privada contra uno de filosofía de una pública. Pues en este artículo adjunto una breve reseña de la entrevista, que les hiciera en una imaginada tarde de verano de abril.
Los susudichos
Alvaro Collado,  estudiante de relaciones internacionales de la más prestigiosa U de esas que primero se pone la plata y luego el payaso (la risa queda pendiente).  Entre sus orgullos este personaje posee un automóvil último modelo que le costó años de ahorro mientras trabajó para un call center.   Su otra alegría personal es una preciosa chica surfeadora: su novia de piel canela y ojos verdes. Alvarito como lo conocen sus compas es un tipo de izquierda, aunque no lo crean.
José Espinoza, estudiante de filosofía  tiene entre sus amores su simpatía por una ideología que él mismo llama liberal: seguidor de Adam Smith, se define así mismo como ambicioso al mil por ciento. Aunque no viene de una familia acomodada le encanta disneyladia y ahorrar para irse a Europa cada vez que puede.
A continuación comparto lo que opina el pueblo en la voz de dos comunes y corrientes, antagónicos, derechosos, izquierdosos o del medio para que les arré todo mundo.
¿Qué opinan del turismo médico?
AC: “Para mí eso es una pendejada tenemos que defender nuestra sistema de sanidad pública. Aunque se tengan visiones negativas del trabajo hospitalario. Cuando usted está enfermo de verdad y tiene un cáncer de los once mil diablos: el sistema responde”.
De inmediato, le interrumpe Espinoza, para recordarle que en su caso un tío esperó un trasplante por más de año y medio; hasta que no aguantó y se fue al otro lado.
“Mae es muy fácil hablar a favor de nuestra medicina pública, pero hay que reconocer que la atención es pésima”, encaró una vez más Chepo, conocido por sus amigos por su interés en la liberación de los monopolios.
– Pero como todo en la vida el turismo médico debe tener sus potencialidades.
JE: “Claro que las tiene si un extranjero viene al país no viene solo, paga impuestos, come en nuestro país y es lógico que lo visiten familiares que aprovechan para pasear. Si uno estudia a detalle las relaciones de conveniencia de este modelo y tiene inteligencia aprovecha la oportunidad de este nuevo mercado llamado azul”.
JC: “Mucha paja hablás vos, en la vida existen muchas formas de hacer mercado y negocios sin tener que regalar el país”.
Se para la conversación de golpe ante una pregunta en formato de pelea en la cual tuve que funcionar de moderador y hasta de réferi. ¿Y quién está regalando el país güevón?, apeló con fuerza e insistencia Espinoza (confieso que escuché palabras más fuertes, pero me han pedido que queden off the record).
Al final de la entrevista me encontré con una lista de opciones. Las comparto para que puedan elegir entre un turismo azul o uno menos blue.
Iniciativas surcan el cielo
          Si usted es médico de un hospital privado: debe atender en la hora, ser simpático, ordenar todos los exámenes necesarios para identificar la patología y cobrar por su servicio sacando pelos con sangre si es necesario.
          Si usted es médico de un hospital público: debe hacer exactamente lo mismo. Pero parece que cuando se pone la gabacha se siente más, llega tarde, no receta más que Acetaminofén y aunque cobra por su servicio, es un pendejo porque vive de la sanidad pública de toda la vida y poco a poco con esas actitudes la hunde. Usted no está solo, tiene muchos amigos: iguales. Maldita pena.
Con el turismo azul muchos ganan, especialmente los que invierten en él. Pero en río revuelto ganancia de pescadores si el Estado piensa bien puede sacarle provecho y tomar de ello para proteger el sistema que heredó Calderón Guardia, que hoy mismo le da un patatus si ve el desorden de su amada Caja. Ahora más de Pandora que del Seguro Social.
Por eso los protagonistas como bien lo dijo en su post un amigo son los tontos que invierten monedas blancas en una página repleta de manitas con el dedo en positivo. Se debe apostar a un proyecto y meterle las ganancias necesarias para seguir siendo paraíso del turismo azul, pero también para mejorar el sistema nacional, porque el que no es nacionalista está más jodido que cualquiera en este tema.
Al final si afinamos nuestra máquina (muy soñador yo, ¿verdad?) de sanidad pública podríamos tener un ente intermedio que también capte esos inquilinos que después de todo también están enfermos y solo buscan reponerse de un dolor para volver a la vida.
Debo reconocer que no quiero que el turismo médico nos colapse porque si los poquitos buenos especialistas migran al sistema privado: estaremos jodidos y sin esperanza con los nuevos “juegas de vivos” con gabacha blanca.
Dicen que los biombos existen, pero mi pueblo no merece morirse como el tío de José Espinoza dicen que hay muchos en la estadística. Tampoco merece ser tratado con analgésicos cuando tiene una enfermedad que solo necesita ser descubierta con tino y en pleno cumplimiento del juramento hipocrático.
Así como estamos seguimos en debate como mis amigos de universidad, que a la fecha están agarrados del moño. Y si no se avanza: uno se jode más. Así que aunque bendito o maldito: bienvenido sea el turismo que surca el cielo costarricense…