Todo lo hacemos por nuestros hijos

Matías Mora es un niño aficionado al fútbol como muchos a su edad, pero con un valor adicional e intenso, que trataré de explicar en esta pequeña publicación.

El mundial en Brasil le marcó su vida recuerdo cuando Costa Rica clasificó a cuartos de final ganándole por penales a Grecia: ese día lloré y él me acompañó; en ese lapso nunca me preguntó por qué me salían lágrimas sin parar: solo fue solidario y celebró a grito pelado.

Para cerrar corrió conmigo a la entrada de casa a agitar la bandera tricolor y coreaba en familia nombres de jugadores con vítores de guerra futbolera. Ese día no fuimos a la Fuente de la Hispanidad, pero fue memorable y terminamos sin voz.

Casi nunca me atrevo a hablar de mi vida personal y lo hago porque detrás de esta pasión por el fútbol hay un sentimiento verdadero lleno de respeto y admiración por esas personalidades que lograron hacer historia en el Sur. Matías sabe más de fútbol que yo y en ocasiones lo he visto ver seis partidos al hilo un domingo: le gusta y sabe que es el “fair play”.

Hace muy poco por un asunto profesional estuve en España y la primera encomienda de Mati como le decimos en casa fue: “Yo quiero un autógrafo de Keylor Navas”.

Mi estadía en Sevilla me impedía moverme a la Capital española donde juega el portero de la Selección Nacional con el Real Madrid. Luego de una serie de conexiones entre amigos y colegas terminé en una calle esperando al “porterazo” como le dice mi Mati. La encargada de confeccionar el saludo a miles de kilómetros de distancia sería la mami de la casa; también la que lo empuja a hacer tareas escolares, ser responsable y disfrutar de ese idilio por el balón de fútbol.

La cita con Navas

El viaje lo hice en un taxi, me vestí con la camisa tricolor confieso que ese día hacía frío así que necesité de una cuota adicional de valentía para esperar en la acera la ansiada firma de puño y letra del “crack” nacional.

Aunque google maps me indicaba donde era la cita fue un cartero que pasó, quién me confirmó que no debía moverme de aquel lugar.

Llegué con casi una hora de antelación y llevaba una cantidad de tiliches para que me firmara el cancerbero nacional. Yo estaba más nervioso que mis padres quienes me acompañaron en esa iniciativa para solidarizarse con el tremendo reto de coincidir con un tico histórico para nuestro país.

Al dar la hora exacta -dos de la tarde-, la ansiedad me estaba matando, menos de quince minutos después llegó Keylor Navas sencillo como lo conocíamos antes de llegar a uno de los clubes más famosos del mundo.

En cuestión de segundos se parqueó, se disculpó por los minutos de retraso y nos atendió con una humildad, que nunca voy a olvidar. Debo decir que ese día lo hubiese esperado toda la tarde: esas son las cosas que uno hace por los hijos.

En el acto le mostré un mensaje, que Matías mismo había pedido hacerle al portero nacional. Aunque, tal vez lo mejor de la tarde sería el mensaje de vuelta.

Mientras nosotros hacíamos banquete de autógrafos tuve que hacer de fotógrafo improvisado porque la admiración de unos transeúntes no aguantó y solicitaron mis poderes periodísticos para hacerles la  más potente remembranza.

Mati está muy feliz con su mensaje.

Les dejo las palabras de boca de los protagonistas de mi historia.

Estoy seguro Keylor Navas seguirá alcanzando metas; su vida tiene una estrella y quienes hemos estado junto a él unos segundos lo sabemos.  Gracias campeón.

Keylor Navas saluda a mi Mati

 

Enfermedades que tenemos que erradicar

El peor de los males
A continuación comparto algunas de las enfermedades que padece tiquicia y que por razones obvias no tienen un antídoto fácil de encontrar en la droguería. Y que en este momento coyuntural de la vida política nacional necesita buscar soluciones, para que el resto tenga vida y bienestar.

Quebranto.Podría catalogarla más de misteriosa, que otra cosa. Consiste en una elevación de la temperatura del cuerpo. Sin llegar a fiebre, imposibilita a la mayoría para no asistir a clases en escuelas, colegios y universidades. Sin embargo, lo padecen con mayor frecuencia los funcionarios públicos que con un poquito de quebranto tienen la explicación perfecta para faltar al “brete”.  Se confunde en ocasiones con otra enfermedad que también causa la ausencia sistemática en escuelas y colegios. El nombre científico para semejante trastorno: yeyo.

En ese sentido cuando alguien le dio el yeyo -casi siempre se identifica en mayores de 30 años- corre peligro, que le dé un patatús, reconocido popularmente por ese ataque súbito y en el que se necesita buscar el hospital más cercano y recibir un chequeo médico completo.
A ese mismo paso, será normal que por el tratamiento recibido por los empleados del sistema de salud se le junte el yeyo + patatús + soponcio = ataque de histeria: con un resultado de estrés postraumático reconocido como empacho total o dolor de güevos.
El empachotambién puede entenderse como un desorden alimenticio de alguien que decidió comer pesadito como aguacate con helados y sopa negra. Al final con una pastilla efervescente de color blanco todo se resuelve. O más bien se desinfla. En algunos casos de empacho nos encontramos que la mejor solución para lograr la mejoría al 100 por ciento es que le soben los brazos o la panza en algún lugar estratégico que luego de identificar donde está la pega o sea la pelota o abultamiento extraño se deshace a puro sobamiento y listo.
Claro, no todo es maravilloso luego de sacada la pega, porque para estar bien y sentirse de “tiro” será necesario ir al baño a expulsar o desdoblarse en la intención de “decir adiós”  al empacho que llevaba dentro…
Sin embargo, debo reconocer que el mal que no conoce géneros y ataca sin piedad a la sociedad costarricense se llama chichón. Este padecimiento junta la ira, con la cólera, el estrés y las ganas de arriarle a quien se tope de frente a escalas de alto calibre. Y se expresa, normalmente, en los semáforos cuando está a punto de cambiar de color: el vecino o más bien el de atrás toca el pito desconsoladamente -como si con eso pudiese avanzar-. 
Por muchas situaciones como esas los jugadores de primera división han sido expulsados este año en partidos oficiales en más de una ocasión y también debo reconocer que muchos matrimonios por un poquito de este padecimiento han enfrentado una dolorosa separación. El antídoto aunque está bien socializado: contar hasta mil.
Muchos son los padecimientos de nuestro país. Pero desgraciadamente lo que nos mantiene en cautiverios y en un doloroso estancamiento es la INDIFERENCIA: tan fácil de curar. 

Perro de Hule amordazado…

De eso y más…

Hola. Saludos cordiales a todos mis amigos, amigas. Para los que no me recuerdan soy Perro de Hule.Un ciudadano más que vive del otro lado de la acera y que muchas veces pide comida más para sobrevivir, que para alimentarse.
Aunque debo reconocer que la ausencia de este perrodurante varios meses de  la ciudad se debe a que decidí refugiarme en la ruralidad, en una finca abandonada donde puedo producir tranquilo las cositas que me como y tratar de ser feliz con mi familia.
Pero como bien saben mi pasión por los medios sociales es del día a día. Y una noticia me alertó de lo que pasaba allá abajo donde los gobierna la Doña y no digo nombres, porque ahora puedo ser víctima y caer en la cárcel por decir la verdad: hay una ley que tapa las bocas ¿verdad? Estoy amordazado. 
Cuenta la historia que alcancé a leer en twitterque por un periodo triste Costa Rica vivió la duda, el temor y la liberación pero nacional, de una ala que no es la oficionalista aunque gobierna. La lucha de candidatos de otros partidos pide alianza aunque el pueblo en las encuestas está decepcionado de la democracia y expectante a la necesidad de un líder autoritario.
Los sucesos más recientes son los siguientes: como los enredos de gobierno son tantos la Señora descuidó su puente “provisional” y por poco acaba en una peor desgracia. Su atención fue mínima porque los que pasan por ese bailey son perros igual a mí, seguramente.
Días después mando a sus más mal-amansados servidores a poner a orden y sí que lo lograron: el saldo de la golpiza registra hasta a los hacedores de leyes. Todo aquello fue registrado por televisión, pero queda claro que la desatención a la ciudadanía se debe a que son también perros callejeros. Me pregunto sin defender a los policías, ni a los manifestantes; si les hubiese aplicado la misma dosis a unos maleantes de esos con atestados en una calle de pueblo peligroso -fijo que no-. Su especialidad podríamos catalogarla como “gorreros”. 
Más recientemente, en pleno día de la democracia se dejó publicar una Ley Mordaza,que impide el ejercicio de la libertad de expresión. ¿Quién se hubiese imaginado una Costa Rica, donde ni yo, un Perro de Hule, luchador podría vivir tranquilo al decir lo que piensa o peor aún investigar cuanta chanchada hacen las élites? Y eso que vivimos en el país más feliz del mundo.
Sin ánimos de irme para allá abajo escribo esta pequeña reflexión porque son muchas las cartas, los facebookasos que le he dado, los tweets que sistemáticamente manifiestan mi indignación y a pesar de todo no recibo respuesta de la Doña. Esta semana aproveché para publicar este artículo porque un buen amigo cumplió 25 años de ser un artista y entonces me vine a la fiesta; camuflado entre expresidentes, aunque eso uno ya no lo presume, ni lo dice, sabrán ustedes porqué.
Es una lástima que antes podíamos identificar fácilmente a los malos de los buenos. Sin embargo, en la actualidad entre los buenos no se sabe quiénes son los malos. Hay unos de cuello blanco y con corbata, pero también hay unos a los cuales se les ve como santas palomas. Qué doloroso ver a mi país joderse, qué doloroso ver a mi perritos sin futuro…

Octubre: hipócrita -sin memoria-

Por: Marlon Mora
Para este octubre será muy común recibir noticias en beneficio de un grupo poblacional importante caracterizado por un bordón que hace juego con sus canas. Por esa remembranza en su bandeja de correo electrónico recibirá mensajes cursis, presentaciones multimedia fantásticas; inclusive en su teléfono algún sms le recomendará la manera más adecuada de pasarla bien, si el colágeno ya no reboza en su cutis. Todo porque en este mes Naciones Unidas conmemora con el mundo a nuestras personas adultas mayores. Hasta el momento todo eso está bien. Lo malo está en la pobre memoria, que se tiene y en la hipocresía que se cae ante una población que se le niegan muchos derechos.
Por eso es bueno hacer memoria. En Costa Rica la población adulta mayor llega a casi el 10 por ciento y la demografía de la vejez dicta una realidad poco halagadora en el sentido del impacto del envejecimiento mundial: la reconocida pirámide de población parece más, una copa rebosante, que una figura geométrica. Esto alerta la necesidad de políticas de protección a favor esas personas porque el envejecimiento causará impactos en lo político, lo social y económico del planeta. Por eso, no será extraño que los políticos miren ese grupo poblacional como “importante” de cara a un proceso electoral.
Del mismo modo, para nadie es un secreto que la figura de la persona adulta mayor en la actualidad ya no goza del respeto de años atrás. Cada vez está más de moda estar joven y repleto de energía. Inclusive,  en el 2009 me pude cerciorar con una investigación  que en Costa Rica estar viejo es razón suficiente para desvincularle del sistema. Así, esa lejanía hacia el mayor y el culto a la belleza pueden estar arrastrando a muchos en la sociedad a abandonarlos en un hospicio blanco.
El ciclo de la vida y de los políticos. Mientras, los políticos entregan premios a nuestros mayores en hogares de ancianos improvisados para hacer la mal llamada “comunicación política”, esa conveniente donde se les ve haciendo cosas buenas y el resto del año ignoran la condición de sus conciudadanos, esos víctimas de la violencia sistemática en nuestros hogares, en la calle, cuando suben al autobús y piden un trato digno o simplemente cuando en el banco les miran “feo” porque tienen un espacio preferencial.
Tenemos una Ley 7935, Ley Integral de la Persona Adulta Mayor, que celebra trece años de ser ley de la República. Pese a tan valioso instrumento jurídico, lastimosamente muchas de las premisas expresadas en la ley en la realidad son letra muerta ante la gran cantidad de violaciones a este grupo en situación de vulnerabilidad. Una muestra: el aumento de la violencia en los mayores física, psicológica o patrimonial año con año.
Garantías de papel. La legislación existe pero no es garantía de respeto de derechos para los adultos mayores. El problema que hay no es la ley sino la poca capacidad de acción que se les da a los individuos mayores para exigir sus derechos y la falta de conocimiento de la mayoría de sus conciudadanos de tales derechos.
Este mes conmemoramos el día internacional de las personas adultas mayores, pero la memoria colectiva sigue sin darles su lugar -un respeto merecido- y por el contrario les niega su dignidad desde muchos espacios sociales. Les invito a conmemorar menos y amar más.
Un buen amigo argentino: 91 años y con la vitalidad de siempre

Rompiendo moldes: haciendo comunicación política sin querer queriendo…

Ahora sin bigote: Jorge Luis Pinto
En esta vida la forma correcta de comunicar es importantísima (sino que lo diga Laura Chinchilla, que ha tenido sus problemas durante este año). Por esas cosas de la vida hacer comunicación política no es tarea sencilla muchos piensan o la confunden con hacerse publicidad o como dicen algunos popularmente cacarear el huevo: en lo personal no creo en eso. Pero de que este man si sabe hacer comunicación política -deportiva no tengo duda…
Sin bigote un poco más cercano a la gente, con verbo claro y sinceridad en sus palabras llegó a la dirección técnica de la selección nacional, otra vez, Jorge Luis Pinto Afanador, un hombre de futbol, un colombiano de sepa y un “otro” más asesorado, más corrido de fútbol y con ganas de no perderse una de las trincheras ideológicas más trascendentales de la realidad nacional: los periodistas deportivos (gente buena, que sabe de lo que habla, profesionales merecedores de respeto por su trayectoria y horas nalga en la cobertura del deporte rey).

Sus manos: derecha e izquierda

Definitivamente, el presentarse como seleccionador nacional con la camiseta roja y con la compañía de dos referentes: Luis Antonio Marín, defensa ejemplar y excapitán de la selección nacional; Paulo César Wanchope, internacional destacado, delantero por excelencia y con experiencias valiosas en Inglaterra, donde se hizo; ambos hombres buenos, para nada conflictivos y líderes positivos, así arrancó la jornada este cafetero amante de la disciplina y el orden táctico. Sino que lo digan los liguistas que en aquella ocasión le ganaron con un gol de Erick Scott de visita al Saprissa. Ese día más que suerte fue el orden táctico; debo confesar que ese día sufrí los 90 minutos. En cualquier momento se pudo perder y en ese entonces se hablaba mal de Pinto porque no complacía, no se inmutaba, él ganaba y lo hizo dos veces seguidas. Inclusive cuando se fue nadie entendía porque en su remplazo llegó el “ciego” Oblitas.
Pero volviendo al grano, con esa mancuerna pisó tierra firme, encendió la marimba, pidió picadillo de papa e invitó a los periodistas a comer chicharrones en medio de una fiesta improvisada. Como diría un periodista de un reconocido medio nacional: “…segunda etapa entre chicharrones debería ser un signo de buen augurio”.
Del vino tinto al café caliente
Segunda etapa porque ya el colombiano había dirigido en el país a la Selección.  Esta nueva estuvo matizada con gallos de arracache, frijolitos molidos, chicharroncitos, chimichurri, tortillas y un delicioso puntos suspensivos. Así, se presentó Pinto, oficialmente, como nuevo técnico de la Selección Nacional en una chicharronera en Aserrí.
Y si hay cosas que marcan la diferencia entre el anterior técnico y el actual eso es la comunicación política de Pinto, una que sin querer hizo de las suyas ya. A continuación la diferencia:
Pasamos de un tipo que no le gustaba el país y se quejaba constantemente de los tiempos de comida a uno identificado con nuestra idiosincrasia: parece que su experiencia en Alajuela le valió -tenía razón mi abuela que decía que todo en la vida pasa por algo-.

Este hombre nunca se puso la camiseta: ni en la presentación oficial.


Del “bife” al pinto
“La Volpe” amante de la buen vino tinto, de los sincretismo, de los silencios constantes con la prensa, del total ruido si los micrófonos eran extranjeros, de permisos para seleccionados fiesteros y sin mayor respeto por el futbolista nacional: que al salir lo catalogó como uno que no estaba listo para un mundial (el tiempo dirá si tenía razón, claro).
Ya tuvo reuniones con los federativos. Inspeccionó el Proyecto Gol y pidió mejoras. Escogió a su cuerpo de trabajo. Vio tres partidos de futbol en su primer fin de semana en el país. Inclusive, le dio tiempo de ver el partido de Bryan Ruiz. Concedió entrevistas en todo momento sin ponerse en pendejadas y  hasta autógrafos repartió.
Un punto más desde lo laboral y destacable Pinto se regirá  con Código de Trabajo (con el otro señor la cosa fue distinta: si apelamos a la verdad). Aunque  será complejo porque todos conocen y saben bien el ritmo de trabajo de Jorge Luis asunto que dejaría a la legislación corta por su compromiso.
Solo queda desearle suerte a los futbolistas que piden un día libre para ir a emborracharse y repartir besos, porque con este hombre como técnico será imposible. Cuidado muchachos, si quieren montarle la fumigadora porque para eso se amparó bien en referentes Chope y Yiyo más que suficiente, además goza del respeto, buena reputación y por ahora la prensa deportiva cree en él. Como diría Guima no les queda más que a jugar “carajo”.
Eso es lo que yo llamo hacer comunicación política – deportiva el resto es pura paja.

Observación participante: anillos, pulsera, reloj y otros accesorios (La Volpe fashion).

Columna de opinión Con Doble M


Muerte asecha a nuestras niñas
  • Vocifero por ese estrabismo oficial que olvida nuestras mujeres
  • En promedio mueren víctimas de femicidio cuatro niñas al año

Como ya lo había alertado nuestra sociedad vive tremenda violencia contra las mujeres. En las últimas dos semanas han muerto siete mujeres víctimas de femicidio donde los autores intelectuales en muchos casos han sido unos cobardes, que luego de hacer su fechoría se han quitado la vida también. Esta cantidad incontrolada de femicidios es una alerta y merece especial atención la muerte de tres niñas en un país donde el promedio llega a cuatro niñas al año. 
Movimiento de reivindicaciones. El término femicide fue acuñado por Mary Orlock en Inglaterra a inicios de los años 70 del siglo XX. Luego fue usado por Diana Russell en un Tribunal Sobre violaciones a los Derechos Humanos de las Mujeres en 1976 y popularizado por Jane Caputi en su libro Femicide:  The Politics of Woman Killing.  Marcela Lagarde,  investigadora y académica universitaria hace una traducción al español del concepto y le llama feminicidio. En Centroamérica se utiliza el término femicidio respetando el sentido original de Diana Russell y así fue traducido. Sin embargo, existe  una gran polémica en Centroamérica por el uso de “feminicidio” que es el concepto que usó Marcela Lagarde y que ahora se utiliza en México.
Para tristeza nuestra este flagelo se presenta en las portadas de nuestros medios de comunicación en sus portadas al menos en 40 ocasiones en el año. Desde enero hasta el 5 de junio de este año llevamos 14 femicidios reconocidos por el departamento de Estadísticas del Poder Judicial y aún no pasa nada.
En las últimas semanas los crímenes han sido dolorosos para la memoria colectiva. La pequeña Marta Luz Borbón, quien apareció sin vida en un cañal en el Pilar de Cajón en Pérez Zeledón, conmovió al país y revivió una serie de tristes historias de muertes de infantes. Marta Luz tenía 10 años y ese día le cortaron sus sueños. Días después en San Joaquín de Heredia dos hermanas y su colaboradora verían la muerte de manos de unos “roba casas”, las víctimas Sonia Virginia y Guiselle María Rodríguez Ulate junto con Carolina Herrera Salazar, todas en un solo día. La pregunta: ¿Las matarían por ser mujeres? Aún rebota en las paredes de su casa como eco de esa impunidad de la que estamos hartos.  
Sin llegar a la mitad. El calendario apenas apuntaba la quincena del mes y otro hombre acabó con la vida de la quinceañera Noylin Rodríguez Calvo (embarazada). Imagínese que para este año son tres las niñas de quince años  que mueren en manos de sus seres queridos. En la mayoría de casos son víctimas de hechos violentos cometidos por extraños, allegados a las niñas, vecinos, padres o sus parejas fueron los agresores. Inclusive, entre julio del 2005 y este mes, ocurrieron 25 asesinatos de niñas menores de 14 años. En promedio, al menos cuatro menores mueren así cada año: una crueldad y dolorosa situación para las familias costarricenses.
Merece recordarse que estos delitos están definidos en Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia en contra de las Mujeres conocida como Convención de Belem do Pará, que destaca la violencia derivada de relaciones de poder desiguales en la historia entre mujeres y hombres -que causa muerte, daño físico, sexual o psicológico a una mujer-.
Un grito por la dignidad.  Debemos tomar en cuenta que entre el 2005 y este año, muchas de las niñas murieron por decisiones trágicas tomadas por personas cercanas, quienes debían cuidarlas y protegerlas.  Hoy más que nunca es necesario un reconocimiento de estos crímenes para que se tipifiquen a estos agresores, que en muchos casos caminan en la calle libremente. En el caso de los femicidios es difícil contabilizar las muertes porque las autoridades judiciales no diferencian esa tipología. Afortunadamente, investigadores nos damos a la tarea de hacer nuestros propios registros para no creernos los datos oficiales y seguir luchando por los derechos humanos de estas niñas. En memoria de todas ellas levanto mi voz y vocifero por la dignidad de nuestras mujeres.

Por: Marlon Mora


* Fotografías: con fines ilustrativos.