Recomendaciones de Súper héroes (cambio de residencia)

Wonder woman
Una historia y un poquito de fantasía. Ante la crisis mundial, la economía de los países se ha visto afectada y por esta razón desde diferentes lugares del mundo algunos súper héroes han decidido buscar hogar. Después de vivir durante muchos años en el país de las oportunidades, donde el sueño americano es realidad; este año valoraron cambiar de residencia.

La escogencia del país no les fue para nada difícil tenía que estar en el medio de su América, contar con dos océanos en sus fronteras, estar en democracia, en un país de derecha y tener un Miami donde vivir: después de valorar entre Guanacaste, Limón y San José, finalmente, se decidieron por este último en su cantón número nueve, Santa Ana, donde viven la mayoría de los políticos -hasta la Sra. Presidenta- y podrían pasar desapercibidos vestidos de civil.
Piernotas en el centro
Con algunos ahorros hechos a partir de sus peripecias en Metrópolis, Ciudad Gótica y  Washington. Superman, Batman y La Mujer Maravilla localizaron sus operaciones en Santa Ana donde hasta hoy  pasan desapercibidos.
De civil…
Por cierto, una de las situaciones simpáticas que le ha tocado vivir en la zona entre Lindora y Santa Ana tiene que ver con un oficial de tránsito con esto de la restricción de algunas placas para entrar al centro de la Capital.
Un día en la mañana la mujer maravilla tenía que llevar al psicólogo a superman, que por falta de empleo necesitaba algunos consejos. Ante esto un oficial de tránsito la detuvo en media “presa”, cerquita de Fórum, -donde le iba a hacer una infracción-.
Con el característico estilo de los “tombos”: la hizo parquear a la orilla en medio de una tremenda congestión de carros y se dirigió con su lapicero hasta la ventana del 4×4 de la chica, con la mala suerte que el lapicero cayó en medio de las piernas de la famosa amazona. Al verle sus enagüitas de jugar tenis, nuestro oficial no le quedó más que solicitarle su instrumento de trabajo, mientras sus ojos hacían junto con sus labios cual lobo de pavimento soplar y soplar para la enagua levantar. Al final no pudo, ni una, ni otra y no le quedó más que rendirse al encanto al pronunciar: “¡Por esta vez la perdonó, mi vida!”
Ese mismo día superman recibió algunos consejos de parte de un psicólogo para que se fuera por unos días a colaborar a Honduras donde falta ayuda y compromiso. Al día siguiente Clark Kent iba de camino a la zona donde todos los días muere una mujer victima de femicidio.
Lejos de los problemas de Metrópolis
Batman por su lado después de visitar la vida nocturna de nuestro cantón decidió quedarse para siempre en nuestras tierras donde su acento de extranjero y la plata que le ha dejado ser Bruno Díaz le combina como anillo al dedo. La razón todas las noches tiene una novia nueva y no tiene que lidiar con Robin, el niño maravilla.
Así que ante la crisis debemos ser un poquito más Superman (atentos, solidarios y con capacidad de indignarnos), menos Batman (gastones y descomprometidos)  y contar con la suerte de la Mujer Maravilla (una belleza interior potente). Por cierto dicen que en las mañanas han visto correr a una mujer de buen piernaje y estupenda cadera en los alrededores de la Plaza de deportes del Centro, preguntar a los taxitas para más referencias. 
El original

Lo difícil de ser super héroes: la versión de Batman

El siguiente es un intento por mostrar las dificultades en la vida de los super héroes después de terminada la película. Esta será una seguidilla de varios famosos personajes: iniciaremos con el encantador Bruce Wayne, en Ciudad Gótica. 
Batman tiene muchas cosas. Un cuerpo esbelto y musculoso. Una mirada de “yo no fui, matadora” que enloquece a las chicas. Una voz ronca y viril que le garantizaría trabajo en cualquier radio local. Y un poquillo de plata para repartir, regalar y vivir tranquilamente el resto de los días.
Pero como todo en la vida tiene un pelo en la sopa este justiciero nocturno no se escapó de ese tipo de dificultades luego de aparecer en la gran pantalla. Por eso hoy quisiera darme a la tarea compartirles la trágica cotidianeidad de este personaje. A continuación algunos detalles:
Esa doble vida de millonario y mata rufianes le complica disfrutar su economía. ¿Por qué alguna vez lo han visto de vacaciones? Por supuesto que no. El hombre es un esclavo de sus ideales.  
Sumado a eso, se le ocurrió traerse a su mansión, al inútil de Robin, el joven Ricardito Tapia al que siempre debe sacar de apuros y solo para joder sirve.
La formalización de su vida parece un capítulo aparte. Las mujeres hermosas, dicen que son su debilidad, pero en su caso nunca sabe si lo buscan por el lindo tarro (mirada enjachadora) o por la billetera mata galanes que tiene. Al final, el ser un paladín de la justicia lo tiene rezagado en temas de amor y compromiso: la razón nunca hay tiempo para disfrutar las pequeñas cosas, como una conversación telefónica con su amada maestra de escuela de cabello negro y labios super sexys
Males físicos. Casi no duerme porque ese alter ego de Batman y Bruce hace que todo deba tener un buen ritmo y un orden exquisito. Sino que lo diga su mayordomo, Alfred, que tampoco duerme ni tiene vacaciones. Imagínense que le toca: manejar la limusina, ordenar la baticueva, lavar el batimóvil, hacerle el batibatido proteínico, comprarle las baticosas necesarias, quitarle los virus a las batilaptops porque Robin es un baticurioso que visita páginas para mayores de 18 años. 
Sin embargo, lo más complejo de su vida es levantarse en la mañana después de dormir unos minutos para trabajar en Bruce Wayne Corp., poner orden en la noche por toda Ciudad Gótica e ir a su gimnasio privado en la madrugada para mantenerse batiformidable. Inclusive, según declaraciones a Clark Kent en el diario El Planeta lleva una vida de perros. No puede formalizar sus relaciones: las chicas lo dejan porque nunca está cuando lo necesitan. El dinero no es problema, pero no puede disfrutarlo como se debe. Y aunque es muy valiente vive con el miedo de que sus archienemigos le puedan hacer daño a Batichica, Robin o Alfred.