Canción de la prostituta

Bertolt Brecht

Prostituta

Fuente de la imagen culturacolectiva.com

Canción de la prostituta

1

Señores míos, con diecisiete años

llegué al mercado del amor

y muchos he aprendido.

Malo hubo mucho

pero ése era el juego.

Aunque hubo Cosas que sí me molestaron

(al final y al cabo también yo soy persona).

Gracias a Dios todo pasa deprisa,

La pena incluso también el amor.

¿Dónde están las lágrimas de anoche?

¿Dónde la nieve del año pasado?

2

Claro que con los años una va

más ligera al mercado del amor

y los abraza por rebaños.

Pero los sentimientos

se vuelven sorprendentemente fríos

Si se escatima tanto

(al final y al cabo no hay provisión que no se acabe)

Gracias a Dios todo pasa deprisa,

a pena incluso; también el amor.

¿Dónde están las lágrimas de anoche?

¿Dónde la nieve del año pasado?

3

Y aunque aprendas bien el trato

En la feria del amor,

transformar el placer en calderilla

nunca resulta fácil.

Pero, bien, se consigue.

Aunque también envejece mientras tanto

(al final y al cabo no siempre se tienen diecisiete)

Gracias a Dios todo pasa deprisa,

La pena incluso; también el amor

¿Dónde están las lágrimas de anoche?

¿Dónde la nieve del año pasado?

Entubando el prejuicio

Fotografía tomada de internet.

Fotografía tomada de internet.

Baile de tubo: entre el tabú, el arte y el deporte

Por: Jefferson Porras / historiador

El “Pole dance” o baile de tubo es una disciplina que vio su origen en Inglaterra a mediados de los años ochenta y que históricamente ha sido rechazada por la sociedad. Los prejuicios -Ungaretti- evitan que se observen los beneficios corporales y mentales que brinda a los participantes. A pesar de esto se ha convertido en una de las actividades favoritas de hombres y mujeres en todo el mundo.

Socialmente esta disciplina seguirá siendo un tabú, especialmente a que es asociada por muchos a clubes nocturnos y considerada como una herramienta o antesala para la prostitución. Sin embargo, los prejuicios de la práctica del baile de tubo han venido aumentando considerablemente . Lo anterior es una muestra de un cambio de mentalidad, de la capacidad de adaptarnos a nuevas ideas y de la búsqueda de maneras innovadoras de ejercitarnos y sentirnos bien con nosotros mismos.

¿Acaso hay una línea invisible que divide el baile de tubo de un deporte? Resistencia, fuerza, elasticidad y potencia, todo junto con expresividad y coordinación. Además de la elasticidad que se necesita, quien practique esta disciplina requiere de resistencia y fuerza para completar las piruetas que son juzgadas bajo un exigente reglamento que establece parámetros, estándares y un sistema de puntuación general.

Aunado a eso y al igual que en muchos deportes, la sensualidad juega un papel preponderante, pero debemos comprender a la sensualidad como una estimulación emocional, alejándonos un poco de la idea de que es un estímulo emocional estrictamente ligado al acto sexual. Esa sensualidad que puede trasmitir el hombre y la mujer es innata, pero se redirecciona dependiendo de la intencionalidad que tenga el receptor visual. En este sentido el baile de tubo no es el único, ya que una persona también puede desbordar su sensualidad a través de un tango, una bachata, una danza árabe e incluso a través de un baile de salsa.

Debido a esto se da la confusión de si debe ser considerado un deporte o simplemente un baile erótico. Pero definitivamente debe ser considerada una disciplina deportiva, es una sumatoria de cualidades, fitness, danza, pasión entrenamiento, creatividad, fuerza y arte aéreo por mencionar solo algunas. Con la creación de la Federación Internacional del Deporte de Tubo por sus siglas en inglés (IPSF) se planteó como objetivo claro que el baile de tubo sea reconocido oficialmente a nivel mundial como un deporte, debido a que quienes lo practican se consideran atletas y quieren que las personas los reconozcan.

La institucionalización -Habermas- del baile de tubo trajo consigo algunos cambios, con el fin de alejarse del sentido erótico del baile, por lo que ahora en las competencias no se puede usar zapatos o quitar prendas, además de cambiar su nombre de baile de tubo a deporte de tubo o “Pole Sport”.

Para convertirte y ser reconocido como un deporte olímpico primero se debe de tener un organismo internacional, con sus comités, programas, códigos de puntuación, jueces, políticas, constitución y federaciones nacionales y regionales, todas con su propia organización. Pero antes de ser considerado por el Comité Olímpico Internacional, un deporte tiene que ser aprobado por el SportAccord, que es la unión internacional de federaciones deportivas y para esto se debe de tener por lo menos a 40 federaciones asociadas en cuatro continentes, así como cumplir con los requerimientos de la Agencia Mundial Anti Dopaje. Este proceso dio inicio en el 2009 y en tan solo 6 años ya cumplen los requisitos para que en las próximas olimpiadas sean categoría olímpica.

A pesar de esto existe un temor latente por parte de la Federación Internacional de Deporte de Tubo de que su petición sea rechazada, debido a esa gran cantidad de prejuicios existentes a esta actividad, podríamos pensar que existe de nuevo una línea invisible de moralidad y prejuicio. Seria inocente pensar que existe una diferencia muy marcada entre la gimnasia artística y el deporte de tubo. Solamente los divide el prejuicio, ese que ha arrastrado esta disciplina desde su creación en los clubes nocturnos ingleses, prejuicio que para muchas personas es un coqueteo entre el baile y la prostitución. Pero en realidad es un coqueteo entre el arte, la disciplina y esfuerzo.

Fotografía tomada de internet.

Fotografía tomada de internet.