Los cien de don Luis

El profesor: #PresidenteCR
Los cien de don Luis
·      Reflexión sistematizada desde el proyecto ciudadano VotoCR del CEG.
·      Una mirada a la imagen presentada hasta ahora del cómo gobernar…
El llegar a ocupar la silla presidencial no suele ser nada fácil: lleva procesos internos en los partidos y planeaciones que muchas veces marcan una comunicación política errónea.  Y eso que solo estamos hablando de comunicación política electoral. En este artículo especial para Campus de la Universidad Nacional me di la licencia de hacer una análisis del contexto en el arribo a la Presidencia de Luis Guillermo Solís y en la búsqueda exhaustiva de noticias que marcan su forma de comunicar lo que hace y la imagen que transmite en la comunicación política institucional.
Dicen algunos que llegar al poder es bonito y hasta puede sentirse bien; pero mantenerse es materia de expertos y de mucha capacidad al comunicar. Ya declaraba Laura Chinchilla en su salida de la presidencia ese sentimiento de relax que le embargaba, luego de todos los cuestionamientos y destapes públicos que realizó la prensa.
Así, que esta artículo periodístico con algunos recortes de noticias no es más que eso: una manera de ver la administración de Luis Guillermo Solís desde la comunicación del ejecutivo, líderes del Partido Acción Ciudadana , Asamblea Legislativa y su relación con la prensa.
LO IMPENSABLE
Recuerdo en setiembre de 2012 cuando en el Centro de Estudios Generales por iniciativa de nuestro decano, Enrique Mata, invitábamos al ahora Presidente de la República a la celebración de la Semana Cívica: su discurso fue sencillo y en honor a la verdad no causó tanto impacto en la audiencia. Yo que le conocía de antes puedo decir con toda seguridad que esa es una de sus potencias -el discurso-:  hombre entretenido y culto, pero ese día no fue.
Ya para finales de ese mismo año Luis Guillermo Solís ni siquiera aparecía en el margen de error. Los candidatos a derrotar eran Epsy Campbell, exdiputada y excandidata de precampaña, y quién hubiese sido Presidente de la Asamblea Legislativa, el exdiputado Juan Carlos Mendoza. Al final de esa primera prueba Solís recibió un total de 8153 votos: 113 votos más que Mendoza.  Así, de inesperado le tocó ponerse la misma camisa que en campañas anteriores decía “Mi corazón dice PAC PAC”.  Esa fue su primera prueba superada.
El arranque del 2013 fue igual donde siempre apareció en encuestas como el de abajo. Y los medios no le veían tampoco figura de candidato presidencial: eso hay que decirlo.
Pero también hay que decir que Solís iba donde fuese invitado: era asiduo participante de los debates ciudadanos con José María Villalta y Otto Guevara; puntos que fueron sumando poco a poco.
 
Ante esto las circunstancias atípicas de la campaña con un país polarizado, un mal candidato oficialista -que hasta renunció a la segunda ronda-, un discurso sencillo, un carisma que ciertamente tiene (afloró en debates) y metidas de pata de otros partidos lo fueron llevando a la historia que todos conocemos.
ESO DE LOS CIEN DÍAS
Esto de analizar los 100 días es una costumbre estadounidense importada de administraciones atrás y en el caso de Solís despierta mucho interés por tan atípico proceso electoral. Apreciado desde el imaginario social como el cambio; este es mi análisis desde mi proyecto ciudadano #VotoCR sobre la imagen mostrada en el marco de los 100 días de gobierno. Haré algunos señalamientos críticos, pero también algunas potencialidades que podría tratar de visibilizar la administración para comunicar mejor.
Luis Guillermo Solís ilusionó con su discurso y hasta el momento la imagen que da en el arranque es incierta, titubea y no aporta con claridad la hoja de ruta país que tanto esperaba la gente.  Una elección histórica lo respalda -fueron 1.3 millones de electores-, pero ahora toca hacer las cosas, no decirlas, en un escenario complejo con una Asamblea Legislativa impotente por minoría.
La crítica de la ciudadanía no se ha hecho esperar, en esto debe valorarse que tiene de frente audiencias más exigentes e informadas que desde redes sociales vociferan sus puntos de vista. Es hora de mostrar su capacidad de conciliar porque su primera llegada a Zapote podría ser la última con un mal gobierno a cuestas.
Entre lo recolectado en la prensa : la huelga de educadores -heredada-  demostró debilidades en diferentes ámbitos y marcó un antecedente en el arranque. Otro elemento interesante es que su equipo de trabajo viene de genética académica donde se les cuestiona la poca experiencia de calle: haciendo gobierno.
Las voces disidentes han salido de su propio partido y de personalidades históricas de éste. Así que también ha venido a sumar en las noticias como una acción de falta de cohesión dentro del Partido Acción Ciudadana (PAC).
En campaña electoral levantaron banderas y proclamaron consignas -apoyaron las uniones entre personas del mismo sexo, la separación entre religión y Estado y la fecundación in vitro-; ya en la administración han tenido contradicciones: eso es un riesgo en comunicación política, que no se puede correr.  
Todo eso liberó la discordia casi inmediata con los sectores de reivindicación social, que asimilaron las negociaciones PAC como una traición. Aquel epicentro fue en la Asamblea Legislativa  cuando se pactaron votos para la Presidencia del Congreso a cambio de proyectos relacionados con la las uniones de personas del mismo sexo -esa fue noticia en redes un día antes y una compleja estrategia posterior para llevar  a Henry Mora a la Presidencia de la Asamblea Legislativa-.
EL BAILE
La frase célebre presidencial ha sido sin duda una desafortunada que con toda potencia se diseminó en los medios de comunicación y medios sociales “una cosa es verla venir y otra bailar con ella.”
A esto se suma cuando el punto alto del ruido cayó sobre la “Casa de Cristal” donde el ejercicio periodístico sacó a la luz pública incompatibilidades entre quién fuese asesor de campaña y ahora consejero gratuito con oficina en la casa del presidente.  Lo más grave al final era que eso estaba pasando en el PAC un partido sinónimo de ética y consecuencia.
En su informe de los 100 días el Presidente decidió apostar por destapar la realidad de los últimos años y tratar de señalar que gobernar no es de ninguna manera algo sencillo. Acto que la audiencia en esta ocasión comprendió y asimiló por completo; pero es un acto que no se puede repetir. Ahora es tiempo de poner orden y mostrarse haciendo: la campaña ya acabó.

Es tiempo de comunicar bien y en sintonía con todos los sectores para mostrar solidez.  Es tiempo de ser consecuentes con lo dicho. Es tiempo de saber cuál cita se acepta, cuál declaración se da, es tiempo de saber comunicar y tomar decisiones, para nada sencillas, pero eso es para lo que fue electo.

 
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Marlon Mora

Periodista @canalucr. Académico #UNA. Director de los proyectos @votoCR @panycircocr y Humanismo UNA. Consultor ONU. #DDHH #Periodismo #ComunicaciónPolítica
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