Rompiendo moldes: haciendo comunicación política sin querer queriendo…

Ahora sin bigote: Jorge Luis Pinto
En esta vida la forma correcta de comunicar es importantísima (sino que lo diga Laura Chinchilla, que ha tenido sus problemas durante este año). Por esas cosas de la vida hacer comunicación política no es tarea sencilla muchos piensan o la confunden con hacerse publicidad o como dicen algunos popularmente cacarear el huevo: en lo personal no creo en eso. Pero de que este man si sabe hacer comunicación política -deportiva no tengo duda…
Sin bigote un poco más cercano a la gente, con verbo claro y sinceridad en sus palabras llegó a la dirección técnica de la selección nacional, otra vez, Jorge Luis Pinto Afanador, un hombre de futbol, un colombiano de sepa y un “otro” más asesorado, más corrido de fútbol y con ganas de no perderse una de las trincheras ideológicas más trascendentales de la realidad nacional: los periodistas deportivos (gente buena, que sabe de lo que habla, profesionales merecedores de respeto por su trayectoria y horas nalga en la cobertura del deporte rey).

Sus manos: derecha e izquierda

Definitivamente, el presentarse como seleccionador nacional con la camiseta roja y con la compañía de dos referentes: Luis Antonio Marín, defensa ejemplar y excapitán de la selección nacional; Paulo César Wanchope, internacional destacado, delantero por excelencia y con experiencias valiosas en Inglaterra, donde se hizo; ambos hombres buenos, para nada conflictivos y líderes positivos, así arrancó la jornada este cafetero amante de la disciplina y el orden táctico. Sino que lo digan los liguistas que en aquella ocasión le ganaron con un gol de Erick Scott de visita al Saprissa. Ese día más que suerte fue el orden táctico; debo confesar que ese día sufrí los 90 minutos. En cualquier momento se pudo perder y en ese entonces se hablaba mal de Pinto porque no complacía, no se inmutaba, él ganaba y lo hizo dos veces seguidas. Inclusive cuando se fue nadie entendía porque en su remplazo llegó el “ciego” Oblitas.
Pero volviendo al grano, con esa mancuerna pisó tierra firme, encendió la marimba, pidió picadillo de papa e invitó a los periodistas a comer chicharrones en medio de una fiesta improvisada. Como diría un periodista de un reconocido medio nacional: “…segunda etapa entre chicharrones debería ser un signo de buen augurio”.
Del vino tinto al café caliente
Segunda etapa porque ya el colombiano había dirigido en el país a la Selección.  Esta nueva estuvo matizada con gallos de arracache, frijolitos molidos, chicharroncitos, chimichurri, tortillas y un delicioso puntos suspensivos. Así, se presentó Pinto, oficialmente, como nuevo técnico de la Selección Nacional en una chicharronera en Aserrí.
Y si hay cosas que marcan la diferencia entre el anterior técnico y el actual eso es la comunicación política de Pinto, una que sin querer hizo de las suyas ya. A continuación la diferencia:
Pasamos de un tipo que no le gustaba el país y se quejaba constantemente de los tiempos de comida a uno identificado con nuestra idiosincrasia: parece que su experiencia en Alajuela le valió -tenía razón mi abuela que decía que todo en la vida pasa por algo-.

Este hombre nunca se puso la camiseta: ni en la presentación oficial.


Del “bife” al pinto
“La Volpe” amante de la buen vino tinto, de los sincretismo, de los silencios constantes con la prensa, del total ruido si los micrófonos eran extranjeros, de permisos para seleccionados fiesteros y sin mayor respeto por el futbolista nacional: que al salir lo catalogó como uno que no estaba listo para un mundial (el tiempo dirá si tenía razón, claro).
Ya tuvo reuniones con los federativos. Inspeccionó el Proyecto Gol y pidió mejoras. Escogió a su cuerpo de trabajo. Vio tres partidos de futbol en su primer fin de semana en el país. Inclusive, le dio tiempo de ver el partido de Bryan Ruiz. Concedió entrevistas en todo momento sin ponerse en pendejadas y  hasta autógrafos repartió.
Un punto más desde lo laboral y destacable Pinto se regirá  con Código de Trabajo (con el otro señor la cosa fue distinta: si apelamos a la verdad). Aunque  será complejo porque todos conocen y saben bien el ritmo de trabajo de Jorge Luis asunto que dejaría a la legislación corta por su compromiso.
Solo queda desearle suerte a los futbolistas que piden un día libre para ir a emborracharse y repartir besos, porque con este hombre como técnico será imposible. Cuidado muchachos, si quieren montarle la fumigadora porque para eso se amparó bien en referentes Chope y Yiyo más que suficiente, además goza del respeto, buena reputación y por ahora la prensa deportiva cree en él. Como diría Guima no les queda más que a jugar “carajo”.
Eso es lo que yo llamo hacer comunicación política – deportiva el resto es pura paja.

Observación participante: anillos, pulsera, reloj y otros accesorios (La Volpe fashion).

Sígueme

Marlon Mora

Periodista @canalucr. Académico #UNA. Director de los proyectos @votoCR @panycircocr y Humanismo UNA. Consultor ONU. #DDHH #Periodismo #ComunicaciónPolítica
Sígueme

Latest posts by Marlon Mora (see all)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *