Instantánea de las cosas…

En medio de una calle cualquiera
Esta es una fotografía instantánea en una calle cualquiera de su comunidad, donde los transeúntes abundan y “el no lugar” es venerado por los que viven en una zona pública declarada privada por unos cartones, que se asemejan a una cama improvisada. Se les conoce como indigentes en el vox populi, pero ellos no entienden esa palabra. Se llaman a sí mismos como miserables, porque sienten que la vida les dio la espalda. Pues justo allí inicia el epicentro de esta, mi historia: una crónica de una calle cualquiera.
1:00am
La madrugada apunta a hielo de ese que entra por los huesos y nos deja congelados por dentro. La luna decora el alba  en aquella calle improvisada, donde yacen los que pudieron coger campo: Ulises, Shakira, Felipe, Doña Toña y Perro de Hule; todos clientes número uno de la acera seca y bien cobijada en aquella maldita calle pública. El resto están amontonados y pegados, aunque parezca orgía, no es más ni menos que la única receta para calentarse ante las inclemencias de este septiembre patrio.
2:00am
Los “choriceros” instruyen a su ángel de la guarda repartiendo a manos llenas crack, pachitas de guaro y una que otra peli de esas que no pasaron por los derechos de autor sino más bien por un quemador maltrecho de tanto sacar copias de esas tres Equis, terror, comedia y drama -todas sin estrenarse en los cines comunes y corrientes-. ¡Qué suerte la mía! diría el pirata mientras el loro le susurra: Cuidado pendejo…

Una calle… (ese «no lugar» de mis protagonistas).


3:00am
El travesti  ahora rubio y de ojos azules se recuesta a la banca del parque del frente en posición de listo para cualquier desgracia, su sex-appel es innato: todo está preparado y en su lugar. El ahora Adrien agita su cartera, revisa los últimos contactos de su iPhone y saca un labial para repintar sus labios: ahora rojo peligro como una capota de torero sevillano. Pobre hombre no sabe lo que le sucederá esa noche. Todos los días se juega la vida, este muchacho conocido en el bajo mundo como Bond.
7:00am
La pastilla azul y los supositorios tienen 35 por ciento de descuento en la farmacia, pero la chica del Call Center solo madrugó para llevarse sus pastillas, esas especiales para tener sexo como dice ella misma “tranquila”. Si supiera que su pareja es un “tortero” no se jugaría esa ruleta rusa.
9:00am
Ya calienta la mañana y mis personajes de madrugada tienen que inflar sus cartones y ponerlos en un lugar donde no lleguen novios: en estos tiempos de crisis hasta esas cosas deben cuidarse las 24 horas.

¿Lobitos?


11:00am
Una chica despampanante pasa con sus amigas caminando. Aquella enagua pareció hipnotizar al colectivo de taxistas, chanceros, tiemperos, maleantes y mecánicos improvisados -porque tenían la herramienta a mano- de la calle #23. Por más que aquellos lobos de pavimento soplaron y soplaron no hubo suerte, menos calzones: ni nada. Debo confesar que no vi, me contaron…
3:58pm
Un grupo de fiebres de la tomatinga en pleno lunes prueban la mejor boca de la cantina del otro lado de la cuadra. Dicen que las patrullas con cerveza saben bien buenas. Están invitados a la pruebita aunque no es gratis -para aquello necesita mil pesos-.
6:15pm
Un ilícito pasa por el frente a ojos de dos tombos,  parece que todo estaba arreglado para no ver nada. La receta aplicada a boca de jarro: un poquito de coca y un arrollado. Por cierto la coca no era la del famoso oso de fin de año. La única coincidencia con el oso es que era blanca.  
7:19pm
Un gato en el establecimiento de pollo asado se contonea alrededor de las piernas de un muchachón de esos que bailan en tarima. Le dicen Jareta veloz, pero no me atrevo a dar más detalles. Solo puedo decirles que Ulises, Shakira, Felipe, Doña Toña y Perro de Hule se le caen las babas al ver a ese pollo desnudo dando vueltas. Es en ese momento, comprendí porque se sienten como se sienten y se llaman a sí mismos de esa manera. Las cosas no son como son, son como somos.
Imagínense a estos lobos de pavimento…